Les comparto que el proceso de lanzamiento de la Better Business Bureau en México va viento en popa. La semana pasada estuvieron en México la Presidenta y Vicepresidente de la BBB, Carrie Hurt y Rodney Davis, respectivamente. Vinieron a reunirse con los principales actores empresariales, gubernamentales y diplomáticos. Ambos quedaron impresionados del gran potencial y reto que implica abrir una oficina de la BBB en México, por lo que estamos avanzando juntos para preparar el lanzamiento. Mientras tanto, quiero compartirles el Código de Prácticas Comerciales de la Better Business Bureau, para que vayan familiarizándose con el tipo de incentivos que generaremos en el mercado mexicano.
Avances de la Better Business Bureau en México
| CAPITANES |
29 Jul. 13
CON OJOS DE CONSUMIDOR
Aquí le hemos platicado del proyecto que Bernardo Altamirano Rodríguez encabeza para abrir el Capítulo México del Better Business Bureau (BBB).
Pues bien, el proyecto marcha sobre ruedas, y este martes, el Consejo del BBB en Washington discutirá precisamente la instalación de su primer representación fuera de Estados Unidos y Canadá.
El BBB es un organismo privado que tiene más de 100 años promoviendo mejores prácticas comerciales en Estados Unidos, mismas que el ex titular de Profeco quiere aplicar en México.
Entre los consejeros que participan en la sesión de esta semana en Washington están altos directivos de Procter & Gamble, Visa, Citibank, Verizon, Google y Coca Cola, entre otros.
Altamirano Rodríguez y su equipo están convencidos de que esta iniciativa permitirá, desde el punto de vista social, cerrar la pinza de los esfuerzos en la ruta de la competencia económica y mejores prácticas comerciales a favor de los consumidores, las que serán globales en el marco del TLCAN.
Previo al evento del martes, el Embajador de México en Estados Unidos, Eduardo Medina Mora, encabeza este lunes un encuentro para demostrar el interés de México en profundizar en la cooperación binacional.
De aprobarse, la oficina de BBB en México arrancaría operaciones en septiembre próximo.
Informalidad y Consumidores
La informalidad deteriora enormemente la confianza en el mercado. No sólo desde la oferta laboral, sino desde la oferta y comercialización de bienes y servicios. En ambos casos, hay una afectación grave en la satisfacción y derechos de los consumidores.
Hasta la fecha, las políticas y medidas emprendidas para combatir el comercio informal han tenido múltiples enfoques: fiscal, seguridad social, propiedad industrial, penal, entre varios. La participación y el compromiso de los diferentes niveles de gobierno es asimétrico, lo que evidencia esquemas de atención omisos y/o corruptos.
Por eso debemos plantear un nuevo enfoque al combate al comercio informal, partiendo de los derechos de los consumidores, lo que permitirá generar esquemas de mayor corresponsabilidad de los niveles de gobierno e indirectamente involucrar al Poder Judicial. Será más fácil denunciar actos de corrupción y se permitirá medir mejor el combate a este fenómeno.
Pero vamos paso a paso.
En México, la libertad empresarial tiene múltiples restricciones. En primer lugar las de carácter general, como lo son en materia de competencia económica (no incurrir en concentraciones ni en prácticas anticompetitivas), de protección de los consumidores, de sanidad, etc. Pero también una gran variedad de restricciones específicas, como son permisos, cumplimiento de Normas Oficiales Mexicanas (NOMs), fitosanitarias, arancelarias, etc.
Estas restricciones a la libertad empresarial se justifican en término del interés público y social. En particular para evitar riesgos y abusos en perjuicio de los consumidores. Para verificar el adecuado cumplimiento de estas restricciones existe una gran variedad de autoridades federales y locales, mismas que no pueden realizar esta tarea en el comercio informal.
Por tanto, si todas las regulaciones que se diseñan a favor del consumidor no pueden ser verificadas en el comercio informal, debe ser impedida su venta o servicio. Lo anterior no solo por implicar un criterio desigual frente a la empresa, sino porque representan un riesgo para los consumidores.
Por tanto, las autoridades, federales y locales, deben ser responsables de evitar la comercialización informal de productos y servicios sujetos a NOMs (lácteos, televisores, cigarros, bebidas de alcohol, casas de empeño, lotes de autos usados y un largo etc.) o de aquellos que requieren licencias o permisos (comida, construcción, funerarias, etc.)
Ir por esta vía, es ubicar en el centro de las políticas públicas al consumidor, lo que incluso permitiría innovar por la vía judicial frente a autoridades omisas de proteger la integridad y derechos de estos. Sin duda este sería el mejor camino de fortalecer la confianza en el mercado.
Por el otro lado, está justamente el reto de generar incentivos a los servicios informales para que se brinden en la legalidad, con mayor calidad y responsabilidad frente a los consumidores. Aquí sin duda hay que diseñar esquemas y estándares que motiven a los proveedores informales a desarrollar mejores prácticas comerciales y a los consumidores a contar con mejor información para su toma de decisiones y construir una demanda más exigente y educada. Esta visión es justo en la que me encuentro con un equipo muy comprometido buscando desarrollar a través de la pronta apertura de un Capítulo de la Better Business Bureau en México (BBB).
Estas son solo algunas ideas que desarrollo en mi colaboración en Reforma: La Informalidad y los Consumidores. Los invito a leerla y discutirla.
Por esto, resulta muy relevante que el Gobierno federal priorice este problema estructural y que lo haga con un doble enfoque. Por un lado, perfila la parte de fomento, vía dos brazos: el Programa para la Formalización del Empleo y el Comité Nacional para la Productividad, que encabezan respectivamente los secretarios del Trabajo, Alfonso Navarrete, y de Hacienda, Luis Videgaray. Por el otro, la coerción, a través de la Comisión para Prevenir y Combatir el Comercio Ilegal, bajo el mando del Secretario de Gobernación, Miguel A. Osorio.
Falta todavía detallar estas políticas, sin embargo, observamos en estos esbozos el énfasis en la oferta y la omisión de la demanda, por lo que surge esta pregunta: ¿cómo reducir los riesgos y abusos que enfrentan los consumidores en los mercados contaminados por la informalidad?
La política debe combinar medidas coercitivas y de fomento. En primer lugar, en la comercialización de bienes y productos, las empresas formales enfrentan múltiples restricciones -constitucionales, legales o regulatorias-, cuyo objeto es prevenir riesgos y abusos en perjuicio de los consumidores, que a su vez se justifican en torno al interés público y social. De ahí que exista una gran gama de actividades comerciales enmarcadas por NOMs y autoridades facultadas para verificar la debida observancia de las mismas. Así, el adecuado diseño regulatorio, el cumplimiento por parte de las empresas y la vigilancia de la autoridad contribuyen a la construcción de confianza en el mercado.
Frente al comercio informal no hay autoridad alguna y no se puede verificar el cumplimiento regulatorio, por lo que debe combatirse con firmeza. No sólo estamos frente a una aplicación desigual de la ley frente a la empresa, sino que el comercio informal es una de las principales fuentes de riesgos y abusos comerciales. Por tanto, si la autoridad no puede vigilar que se cumplan las leyes y NOMs mediante actos de verificación, está siendo ineficaz en prevenir riesgos contra los consumidores.
De ahí que se deban hacer reformas legales para que las autoridades tengan más instrumentos, se impulse la cooperación y se definan responsables. Por ejemplo, que la autoridad federal competente de verificar pueda denunciar a las autoridades locales la comercialización informal de productos sujetos a permisos, NOMs, regulaciones, para que ésta tenga la facultad de confiscarla o clausurarla por poner en riesgo a los consumidores.
En segundo lugar, el sector de servicios amerita un trato diferente, pues requiere de incentivos para que los proveedores se encaminen a la formalidad y a las mejores prácticas comerciales. Empecemos por preguntas sencillas: ¿a qué plomero confío para contratar en mi casa?¿Si me incumplen, cómo exijo la reparación? En fin, es un sector que requiere urgentemente una revolución cultural, para dirigirse a la formalidad y competitividad. Hoy, estos esfuerzos se enfocan a generar competencias, a través del Programa CONOCER de la SEP, así como del impulso al emprendedurismo, mediante el Secretario de Economía, Ildelfonso Guajardo, y el INADEM, con Enrique Jacob. Aquí, la meta debe ser invertir en consumidores más responsables y con mejor información, con medios de exigibilidad y plantear estándares de prácticas comerciales. El impulso de la formalidad es la gran oportunidad para robustecer el sector de servicios que tanto nos urge a los consumidores.
El eficaz impulso de la formalidad requiere una visión descentralizada, diseñar indicadores realistas y armar una gran coalición a favor de la legalidad, que no sólo incluya a los gobiernos federal, estatales y municipales, sino también a la ciudadanía y a la empresa. Pero sobre todo requiere ubicar al consumidor en el centro de las políticas públicas, lo que permitirá reconstruir la unidad y confianza.
La eficacia del nuevo esquema de verificación de gasolina de Profeco.
En declaraciones recientes del titular de la Procuraduría Federal del Consumidor, Alfredo Castillo Cervantes, ha informado sobre los resultados de los trabajos de verificación que la Profeco realiza en las estaciones de gasolina, para castigar a quienes no vendan litros de a litro.
Con base en esas declaraciones, observamos que ha habido éxito y contundencia en sancionar a quienes abusan de los consumidores. A toda la sociedad, y en especial a los consumidores, nos motiva que la autoridad sea eficaz.
Estos logros son consecuencia de un profundo proceso de cambio regulatorio. Como en su momento lo mencioné, la fórmula de verificación anterior estaba agotada. En efecto, en octubre del año pasado, posterior a un largo trabajo de normalización, entraron en vigor las NOMs 005 y 185. Lo anterior representó a su vez un cambio en la tecnología de los dispensarios que tuvieron que instalar un nuevo software, para lo cual hubo una considerable inversión de millones de pesos. Ambas normas representan un avance cualitativo en la eficiencia y eficacia del trabajo de verificación de la Profeco.
Por un lado, la Norma 005 obliga la integración de aditamentos de confiabilidad, y dificulta la alteración del dispensario. Asimismo, el dispensario contaría con una bitácora de eventos, en el que se revisa hasta 12 meses del historial de su funcionamiento electrónico. En cuanto a la 185, permite una mayor certidumbre sobre el software instalado en los dispensarios. Con estas normas se permite obtener resultados más claros y transparentes en las acciones de verificación.
Estas normas aumentaron el riesgo para aquellas estaciones que buscaran alterar el despacho y abusar de los consumidores. Adicionalmente, al revisar el historial de 12 meses de los dispensarios, la autoridad podría reducir la frecuencia de sus verificaciones, estar menos expuesta a la corrupción y ser más contundente en sus resultados. Por eso debe reconocerse que esta nueva norma permite verificar con mayor eficiencia a la Profeco, pues con menos visitas, tiene mejores resultados. Sin duda alguna, es un modelo de verificación que le apostaba a reducir considerablemente la impunidad.
Ayer en entrevista radiofónica con Joaquín López Dóriga, el Procurador Castillo afirmó que “antes las verificaciones o eran una simulación, o arreglaban todo a través de un sistema o un software, o no se hacían de manera exhaustiva”. Además, agregó que “en sólo 57 operativos llevamos 600 mangueras inmovilizadas, lo cual significa que con el 3% de los operativos de la administración anterior cerraríamos el mismo número de mangueras” y concluyó “no puede ser posible que en sólo 57 operativos se lleve la cuarta parte del total que se hizo en todo un año”.
Al respecto habría que ser muy cuidadoso al comparar resultados de verificación, que atienden a instrumentos, regulación y tecnología diferentes. Sin duda este caso es digno de reconocer como una política pública exitosa, en la que la autoridad, sociedad y empresa combinaron esfuerzos para encontrar mejores herramientas de protección al consumidor y que se evidencia que en su marco legal hoy la Profeco es más fuerte en esta función tan importante para proteger a la sociedad en que se les brinde el litro de a litro. Esto significa que el proceso de normalización fue exitoso.
Por último, insisto que en las políticas de protección al consumidor deben tener como propósito corregir fallas de mercado. Por tanto, en un mercado como el de gasolinas, corresponde a Pemex diseñar condiciones e incentivos de mercado que amplíen la satisfacción de los consumidores. A esta empresa pública es a la que le corresponde construir mejores condiciones de confianza y la mejor vía es impulsar mayor competencia en la venta de gasolina, e incluso la participación de otras marcas, pues recordemos que al final del día, los proveedores son franquicias.
PROTECCIONISMO VS CONSUMIDORES: EL CASO DE LA NORMA 29
Les comparto un artículo que me publicó ayer Animal Político. En esta ocasión analizo las repercusiones de una importante resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la que invalida una norma (conocida como la Norma 29), que aprobó la Asamblea Legislativa del DF y que restringía el desarrollo de tiendas de autoservicio, minisupers y tiendas de conveniencia en ciertas zonas geográficas de la Ciudad, mientras exceptuaba a mercados populares y misceláneas. La Corte resolvió que esa Norma violentaba la Constitución, pues iba en contra de los principios de competencia y libre concurrencia y por tanto perjudicaba a los consumidores. Por tanto, invalidó el ordenamiento. Hay que tener muy claro el criterio de la Corte: en la comercialización de productos básicos no se justifican medidas de ordenamiento territorial ni de protección a los mercados públicos y misceláneas que atenten contra la competencia y contra los consumidores.
De esta manera, y esta es cosecha mía, si las políticas públicas a favor de estos sectores comerciales, deben ser por la vía de fomento, no mediante restricciones a otros competidores. Asimismo, deben buscar promover la competitividad en estos proveedores, no brindarles restricciones proteccionistas que los incentive a hacer exactamente lo opuesto. El consumidor es suficientemente inteligente para racionalizar sus decisiones y saber en qué ocasiones ir a un supermercado, a un mercado público o a la miscelánea de la esquina.
Pues aquí les dejo el link para el artículo PROTECCIONISMO VS CONSUMIDORES: EL CASO DE LA NORMA 29
¿Better Business Bureau en México?
Les comparto una mención que hace la sección de Capitanes en Reforma, sobre el proceso de lanzamiento de un capítulo mexicano de la Better Business Bureau. En breve les compartiré más noticias.
Les comparto la mención que hizo Capitanes de Reforma el viernes pasado sobre la creación del Capítulo México de la Better Business Bureau (BBB).
CAPITANES
21 Jun. 13
PROCURADOR DE LA CALIDAD
Quien anda movido es el ex Procurador del Consumidor Bernardo Altamirano Rodríguez.
Tan pronto como dejó la titularidad de la Profeco en diciembre pasado, se dedicó de tiempo completo a un proyecto que, de concretarse, será de beneficio para empresas y sociedad.
Él se prepara para abrir el Capítulo México del Better Business Bureau (BBB), un organismo no gubernamental que nació en Estados Unidos hace 101 años.
Allá está tan arraigado en la cultura de la sociedad, que los ciudadanos lo consultan de manera casi automática cuando buscan una referencia de la calidad de un servicio, cualquiera que éste sea.
El BBB tiene 100 oficinas en igual número de ciudades del país vecino y 15 en Canadá.
Su operación se basa en esquemas de autorregulación y mejores prácticas, términos sin arraigo en México y, de hecho, muy poco difundidos.
El objetivo del Capítulo México del BBB implica todo un reto para Altamirano y su equipo que, cuando el proyecto arranque en septiembre próximo, constará de unas 25 personas.
No, no sea mal pensado. El BBB no competirá ni le hará sombra a la Profeco, hoy dirigida por Alfredo Castillo Cervantes, donde sólo abordan cuestiones mercantiles.
Las primeras ciudades para arrancar son Distrito Federal, Querétaro, Monterrey, Ciudad Juárez, Tijuana, Cancún y Los Cabos.
¿Cuál es el futuro de Profeco?
Reforma
(30-Abr-2013).-
Los cambios en un modelo de defensa y promoción de los derechos de los consumidores son correlativos a cambios en las prácticas e instituciones económicas. En la década de los 70, el mundo atravesaba la Guerra Fría, en la que dos modelos económicos antagónicos buscaban imponer su visión de mercado, consumidor e intervención gubernamental. Bajo una óptica, el Estado era responsable de velar por el poder adquisitivo de los consumidores, para lo cual limitaba de manera estricta la libertad empresarial, controlaba precios y producía gran cantidad de bienes y servicios. Bajo otra, el Estado era responsable de tutelar la competencia en los mercados, pues la libre participación de los actores permitía obtener mejores precios y ampliar la libertad de elección.
En México, la Profeco nace en 1976, justo en medio de este debate. En esa época, nuestra economía era cerrada y dirigida, la competencia económica era muy limitada y prevalecían los controles de precios. Las prácticas anteriores fueron interpretadas por el Estado mexicano como la fórmula idónea para defender los intereses económicos de los consumidores, siendo estos parte de sus derechos básicos. En este marco, la Profeco cumplió cabalmente con una función de control y coerción, mediante sus visitas de verificación y vigilancia, con las cuales buscaba asegurar el cumplimiento de esta visión económica.
La Profeco nació con un diseño institucional centralista, excluyente y basado en desgastantes mecanismos persecutorios, mismos que polarizan, por un lado, los derechos de los consumidores, y por otro, a la empresa. Esto generó desconfianza entre ambas partes y sobre todo ante el mercado.
Con el paso del tiempo, México fue abriendo gradualmente sus puertas comerciales y cambiando su visión económica. En 1993 nace la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofeco), cuya función clave es combatir las prácticas monopólicas y anticompetitivas. El libre mercado comenzó a consolidarse, el control de precios se fue desvaneciendo y la Cofeco se perfilaba para ser un protagonista. Este era el momento propicio para cambiar de fondo el modelo de protección de los consumidores y, por ende, de la Profeco, lo cual, como sabemos, no ocurrió.
Ahora se abre otra oportunidad. El pasado domingo, el Secretario de Economía afirmó que «la Profeco está inmersa en un proceso de reestructuración». La afirmación del Secretario Guajardo es idónea para repensar a fondo el modelo de protección, sobre todo a partir de que Cofeco y Profeco pertenecen a su Sector Coordinado.
El nuevo enfoque debe partir del reconocimiento de que las políticas de competencia económica y de los derechos de los consumidores son complementarias. Si bien ambas buscan promover el bienestar del consumidor, sus instrumentos institucionales varían, incluso llegando a sobreponerse, en tanto una medida de protección del consumidor puede afectar la competencia y viceversa. Esto lo ha estudiado ampliamente la OCDE, y podemos observar cómo múltiples países cuentan con instituciones que conjuntan ambas funciones: EU, Canadá, Francia, Australia, Colombia, Perú y Panamá, entre otros.
En México debemos dirigirnos hacia un modelo en donde una sola institución desarrolle las funciones de protección de los consumidores y de combatir las prácticas monopólicas. En este esquema, la función de verificación de la Profeco se enfocaría a combatir riesgos y abusos comerciales que atenten contra la integridad de los consumidores y la equidad de las relaciones de consumo, pero también para identificar prácticas monopólicas que se lleven a cabo desde cualquier ámbito comercial. De manera paralela, convendría desarrollar una oficina semejante al otrora Instituto Mexicano del Consumidor, un espacio mediante el cual se fortalezca la información a favor de los consumidores, para así reducir asimetrías de mercado y contribuir a una mayor transparencia comercial. Finalmente, convendría fortalecer el rol de los jueces.
Como lo dije desde diciembre de 2011, estando al frente de la Profeco, el modelo de protección de los consumidores en México está superado. Se debe transitar hacia un modelo en el que se construya confianza e incentive mejores prácticas comerciales, mediante mecanismos de corresponsabilidad y participación con la ciudadanía, nuevos esquemas de autorregulación empresarial y mayor intervención de los demás niveles de Gobierno. De esta manera será posible tener una visión integral de mercado y alinear derechos de los consumidores, competencia y libertad empresarial, en torno a un solo eje: la legalidad.
Presidente de Central Consumidor y Ciudadano A. C., miembro del Grupo de Expertos en Competencia y Derechos de los Consumidores de la UNCTAD, Ex Procurador Federal del Consumidor y Líder Negociador para Better Business Bureau en México.
Artículo publicado en Reforma/Negocios el pasado 30 de abril de 2013. http://busquedas.gruporeforma.com/reforma/Documentos/printImpresa.aspx?DocId=1472045-1066&strr=bernardo altamirano
¿Es posible definir un consumidor global?
marzo 15, 2013Bernardo Altamirano Rodríguez
Por: Bernardo Altamirano Rodríguez
Hoy se celebra el Día Mundial de los Derechos del Consumidor. La elección del 15 de marzo para conmemorar a los consumidores nos remonta al discurso que pronunciara en 1963 ante el Congreso el entonces Presidente John F. Kennedy, en donde justamente se posicionó notablemente sobre estos derechos. Pero darle el carácter de “Día Mundial” implica reconocer que en todo el planeta se desarrollan esfuerzos de diferente impacto que buscan hacer más eficaz el disfrute de los derechos de los consumidores.
Existen avances y pendientes de esta agenda tan importante, que pueden analizarse en lo global, en lo regional y en lo nacional. En el primer nivel, uno de los puntos de inflexión fue la emisión de las Directrices de la ONU de 1985 en las que se definen los derechos básicos de los consumidores. No debemos obviar que dicho esfuerzo se dio en medio de la Guerra Fría, en la que existían dos modelos económicos y de mercado antagónicos, por lo que llegar a un consenso en torno a principios básicos que debían atenderse a nivel global, fue un gran logro. En lo regional, destacan instrumentos claros de cooperación y coordinación en el seno de la Unión Europea, así como esfuerzos importantes en el ámbito Iberoamericano. En lo nacional, prevalecen amplias diferencias en el nivel de avance en los marcos jurídicos, que implican retos de las autoridades, legisladores, empresa y sociedad, respecto de cómo promover con mayor eficacia estos derechos.
Ante este conjunto de esfuerzos enfocados a internacionalizar la defensa de los derechos de los consumidores e impulsar mecanismos y políticas públicas homogéneas, es válido preguntarse si podemos hablar de un consumidor global y dónde se encuentra México. Para hacer una primera aproximación de respuesta, propongo analizar los avances en torno a cuatro elementos fundamentales: marco jurídico, fortaleza de la autoridad, patrones de consumo y cultura de la legalidad.
1.- Marco jurídico. La legislación en la protección de los derechos ha evolucionado, tanto en lo sustantivo, como en lo procedimental. México fue país pionero en definir un marco jurídico ad hoc pero esta tarea, al ser interdisciplinaria, implica también la sistematización con otras áreas, como son la de competencia económica, la legislación de sectores regulados y monopolios, diseño de servicios públicos, la seguridad jurídica en torno a marcas y patentes, los trabajos de normalización y certificación de la conformidad, entre muchos otros. Todos estos elementos implican evaluar una dimensión más amplia de leyes, reglamentos y normas, para identificar la solidez y eficacia de los derechos. En México, de manera adicional, hay que reconocer que se logró un avance en derechos humanos, al reformar el Artículo 1º de nuestra Constitución Política y definir el principio Pro Persona, en el que todas las autoridades tienen la obligación de promover y proteger estos derechos fundamentales. En este sentido, utilizando este criterio Pro Persona, en un amparo promovido por la Profeco por el caso Mexicana, un tribunal aplicó una norma de carácter internacional, como son las Directrices de la ONU de 1985, en relación con nuestro artículo 1º y 28 constitucionales, y resolvió que la tutela de los derechos básicos de los consumidores está en la misma dimensión que el de los derechos humanos. Esto sin duda alguna sienta un precedente histórico en México, y que muchos países en el mundo reconocen. Por tanto, la estrategia de internacionalizar y judicializar la protección de estos derechos nos permite concluir que en este ámbito del marco jurídico, México sí tiene y contribuye a una visión global de consumidor.
2.- Fortaleza de la autoridad. El nivel de solidez de las autoridades en la materia varía en cada país. Los niveles de profesionalización, los instrumentos coercitivos, los recursos de información, educación y capacitación, son variables que demuestran diferentes avances. Pero la fuerza de una autoridad también se mide a partir del diseño institucional que se cuenta para promover mejores incentivos y hacer que la ley se cumpla. Aquí encontramos países que han fusionado en una sola autoridad las funciones de combatir prácticas anticompetitivas y de promover los derechos de los consumidores (por ejemplo, nuestros vecinos del norte y muy especialmente Estados Unidos; en la Unión Europea, casos como Francia; incluso en países como Australia y Nueva Zelanda; en Latinoamérica el caso de Panamá). De manera adicional a estas dos funciones, en países, como Colombia y Perú, se agrega un tercer eje, que es el relativo a propiedad industrial y marcas, en donde una sola autoridad conjuga y sistematiza los tres elementos. Finalmente, también debe analizarse el valor de descentralización con el que las autoridades se desenvuelven, en donde vale la pena destacar el caso de Canadá, en cuyo régimen federal existen responsabilidades claramente definidas de los diferentes órdenes de gobierno. Cabe señalar que en la mayoría de los casos citados, el nombramiento del titular del órgano gubernamental tiene un período determinado y un mecanismo de revisión de los congresos, con lo que se le brinda mayor autonomía. De lo anterior se desprende que existen claras evidencias que el impulso de la competencia y el fortalecimiento de los derechos de los consumidores van de la mano y por tanto el camino adecuado es darle una atención integral a estas funciones. Al final del día, la competencia es el espacio objetivo en el que se desarrollan los sujetos denominados consumidores.
En México, la PROFECO surge en una coyuntura donde nuestra economía era cerrada, existía una débil competencia, predominaba la definición de precios máximos en torno a productos y servicios, y donde el Estado era el gran proveedor. En este sentido, la Profeco nace con un fuerte gen paternalista y proteccionista, basado en desgastantes esquemas persecutorios. Asimismo, tiene un fuerte espíritu centralista, pues no existen responsabilidades claras ni medibles en otros niveles de gobierno. A pesar de que la Ley en la materia ha sido modificada en múltiples ocasiones y mediante políticas públicas se ha buscado la modernización, el diseño institucional de la Profeco se aleja de esa visión internacional que busca mejores mecanismos para impulsar a ese consumidor global. Por tanto, es urgente en nuestro país que a la luz de las múltiples reformas estructurales que se están gestando, se valore la conveniencia de fusionar la Profeco y la Comisión Federal de Competencia y eventualmente con el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual. Adicionalmente, que este diseño avance en la transparencia para generar mayor confianza en el mercado y reduzca zonas grises de discrecionalidad de la autoridad.
3.- Patrones de consumo. Sin duda alguna este es uno de los ámbitos donde encontraremos las más profundas diferencias. La promoción y defensa de los derechos de los consumidores resulta más eficaz en la medida que se identifique mejor la evolución de los patrones de consumo en la sociedad y es directamente proporcional a la evolución y fuerza de los mercados. En donde prevalece un nivel de ingreso medio, los consumidores disfrutan de una mayor libertad para elegir sus bienes y servicios, y naturalmente la competencia entre los proveedores se orienta a ganar su satisfacción, por lo que sin duda existen mejores incentivos para impulsar políticas públicas integrales, que se enfoquen a promover mejores prácticas comerciales. En cambio, bajo condiciones de pobreza y marginación, se deben promover políticas más proteccionistas, pues el mercado es muy débil y es donde más vulnerables se encuentran los consumidores. De esta manera, los patrones de consumo contribuyen a la definición de la agenda de las autoridades responsables. Por un lado, para las economías más desarrolladas encontramos organismos y esfuerzos de cooperación internacional que buscan generar parámetros de mejores políticas públicas, como son el caso de la OCDE y de la International Consumers Protection Enforcement Network. Por el otro lado, existen instancias que buscan impulsar medidas de protección a niveles socioeconómicos que se encuentran en situación de pobreza o marginación, como la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) o el Foro Iberoamericano de Agencias de Protección de Consumidores. Como se puede concluir, las desigualdades socioeconómicas impiden hablar de un consumidor global. En todo caso, se polariza en dos niveles de ingreso y consumo. En México, a pesar de las desigualdades económicas, observamos un cambio drástico en los patrones de consumo en los últimos años. Esto queda muy bien reflejado en una publicación de la Profeco, coordinada por el Dr. José Merino, denominada “Bienestar y Consumo, el Consumidor Mexicano del Siglo XXI”, en la que con base en el último censo del INEGI se observa cómo la mejora en el consumo ha sido un factor clave en el aumento del bienestar en todos los deciles. Adicionalmente, Profeco participa intensamente en los organismos y foros antes señalados, y el reto principal ante las desigualdades socioeconómicas, consiste en poder diseñar políticas públicas diferenciadas, a través de incentivar mejores prácticas comerciales en aquellos sectores de ingreso medio, mientras que mantenga una firme protección en los sectores más vulnerables. Por tanto, en cuanto a patrones de consumo, México enfrenta la imposibilidad de configurar un consumidor global único.
4.- Cultura de legalidad y educación de consumo. Si estamos hablando del ejercicio de derechos, nos debemos remitir a los niveles de cultura de la legalidad. Aquí es donde enfrentamos uno de los mayores rezagos, pues mientras en México la autoridad busca evitar que el comercio formal infrinja la Ley, está imposibilitada para aplicar la ley al comercio irregular. Lo anterior es más complicado ante los niveles tan elevados de comercio informal, en donde sin lugar a dudas los consumidores enfrentan mayores riesgos y abusos. Adicionalmente, no se encuentra generalizada en la sociedad, sin importar el nivel socioeconómico, una educación de consumo, en la que al buscar proteger su patrimonio e integridad, los consumidores sean desincentivados para adquirir sus bienes y servicios en el comercio informal. Por estas razones, existe un gran potencial para fortalecer el mercado interno y los derechos de los consumidores, mediante políticas públicas integrales con los temas de competencia y marcas, pero sobre todo con una determinante participación de los otros niveles de gobierno. Asimismo, buscar construir confianza de manera corresponsable con la empresa y con la sociedad, en el cual se termine con el modelo persecutorio y se dé paso a uno basado en mejores prácticas comerciales.
Estos cuatro elementos nos permiten confirmar lo complejo que resulta configurar una definición unívoca de consumidor global. De buscar esa meta, resulta fundamental avanzar en internacionalizar la definición de derechos y mecanismos de defensa, en homogeneizar el diseño de los órganos de autoridad en la materia, de reducir las diferencias socioeconómicas que se reflejan en múltiples patrones de consumo y en fortalecer la cultura de la legalidad. México tiene mucho que aportar al debate global, pero también tiene grandes oportunidades de mejora y encaminarse hacia una reflexión profunda en la que se integre un órgano con gran fuerza institucional que fusione las tareas de la Profeco, la Comisión Federal de Competencia y el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual.
* Bernardo Altamirano Rodríguez, ex Procurador Federal del Consumidor, Miembro del Grupo Asesor de Expertos del Programa COMPAL de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y Presidente de Central para el Desarrollo del Consumidor y el Ciudadano, A. C.
Les comparto artículo que me publicó Animal Político el pasado Día Mundial de los Derechos del Consumidor (15/03/13) http://www.animalpolitico.com/blogueros-blog-invitado/2013/03/15/es-posible-definir-un-consumidor-global/#axzz2SAGWTROi
Cooperación internacional para el fortalecimiento de los derechos de los consumidores.
El creciente intercambio comercial global genera retos permanentes a la eficacia de las agencias de protección al consumidor. En la medida que han proliferado los tratados y acuerdos comerciales, las agencias comienzan a desarrollar esfuerzos de cooperación internacional para intercambiar experiencias, definir mejor políticas públicas, buscar la ampliación de derechos sustantivos y adjetivos de los consumidores y propiciar así un cumplimiento de la ley más generalizado y relaciones de consumo más equitativas y seguras.
Las redes y agencias internacionales se encuentran frente a la gran oportunidad de concretar sus esfuerzos y brindar resultados específicos a los consumidores. Hacia el futuro se espera mayor visibilidad y articulación de los foros de participación internación y mayor incidencia de estas agendas en las políticas públicas locales. México presidirá el Foro Iberoamericano de Agencias Gubernamentales de Protección al Consumidor para el periodo 2013-2014
Antecedentes
Ya han pasado casi 30 años desde la emisión de las Directrices para la Protección del Consumidor, aprobados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en abril de 1985. Si bien en diferentes países o regiones ya había un avance en leyes que definían mecanismos para promover y proteger los derechos de los consumidores, predominaba en dicha época una heterogeneidad en torno a la definición de derechos sustantivos y procedimientos para su defensa y garantía[1]. Previo a estas Directrices los derechos de los consumidores eran configurados desde lo local con formas y contenidos muy diversos. Adicionalmente, el mundo atravesaba la llamada Guerra Fría, en la que estaban en discusión dos modelos económicos opuestos y, consecuentemente, la visión de los mercados, consumidores y la intervención de los gobiernos estaba en debate permanente. En este contexto de polarización resultaba difícil configurar un modelo único de derechos de los consumidores. Por estas razones es que las Directrices dan el primer paso hacia la universalización de los derechos de los consumidores. Sin duda, este fue un paso histórico, pues permitió construir un movimiento que trascendía fronteras, y era la oportunidad para impulsar mecanismos de cooperación internacional, no sólo en foros multilaterales, sino en lo regional y bilateral, pero también de una manera destacada en la cooperación entre organizaciones ciudadanas especializadas en la agenda del consumidor[2].
Las Directrices de la ONU dieron pauta a la homologación en el diseño normativo de los derechos sustantivos de los consumidores. De esta manera, la ONU define seis derechos del consumidor de carácter universal: I) protección de los consumidores frente a los riesgos para su salud y seguridad; II) promoción y protección de los intereses económicos de los consumidores; III) el acceso de los consumidores a una información adecuada; IV) la educación del consumidor; V) la compensación al consumidor; vi) libertad para formar organizaciones de consumidores.
Estos seis ejes fundamentales han servido como parámetro en múltiples países. México no es la excepción y el espíritu de estas directrices se encuentra incluido en la Ley Federal de Protección al Consumidor.
Espacios de cooperación internacional
La cooperación internacional sobre los derechos de los consumidores ha enfrentado las mismas adversidades y oportunidades que otros ámbitos. Como veremos más adelante, la cooperación transgubernamental es la que ha prevalecido, en donde existe coordinación directa entre las agencias especializadas en la materia y no mediante un mecanismo tradicional, como pudiera ser a través de las cancillerías. Así, se cuenta con diferentes redes gubernamentales en los que se intercambian mejores experiencias de políticas públicas, información y cooperación judicial transfronteriza, entre muchos otros asuntos.
La desventaja de estos mecanismos es que la mayoría son informales y carecen de visibilidad por la falta de apoyos políticos y económicos. Por otro lado, en la mayoría de los espacios que se analizarán, se respira un ambiente de incapacidad para que las estructuras de gobierno tradicionales enfrenten eficazmente sus retos.
La protección y promoción de los derechos de los consumidores ha encontrado en la cooperación internacional una fórmula para el intercambio de experiencias, el análisis de casos, el identificar políticas públicas de mayor impacto, y buscar así generalizar el cumplimiento de la ley y de hacer más eficaces los derechos de los consumidores. Los foros son de distinta naturaleza y propósito.
a) Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En 1969 la OCDE crea el Comité de Políticas del Consumidor. Los delegados se reúnen dos veces al año. Se trata de un espacio que, si se compara con otros comités de la misma OCDE, es compacto y tiene mucho mayor potencial para que sus trabajos tengan mayor alcance en los países miembro.
En este Comité se ha privilegiado la investigación y el análisis, el intercambio de información; se examinan formas y métodos para fortalecer los resultados de los países; se emiten lineamientos y recomendaciones y sobre todo publica y divulga el Consumer Policy Toolkit, que se ha consolidado entre los países miembro como un referente de las políticas públicas en la materia. No obstante estos avances, en la OCDE existe todavía un gran potencial para que sus análisis y resoluciones generen mayores compromisos a sus integrantes, mediante la publicación de compromisos, metas y resultados.
b) Red Internacional de Protección al Consumidor y Aplicación de la Ley (ICPEN). En 1992 se crea el mejor conocido ICPEN (por sus siglas en inglés: International Consumers Protection Enforcement Network), cuyo nombre inicial fue la International Marketing Supervision Network. No fue sino hasta septiembre de 2002, en la reunión anual en Australia, en donde adopta el nombre con el cual hoy es reconocido. Desde un inicio, este espacio busca las mejores fórmulas para la aplicación de la ley y las prácticas de comercio.
Más de 40 países pertenecen a esta Red, además de contar con representantes de la Unión Europea, la OCDE y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo (UNCTAD). El objetivo de esta Red es facilitar las acciones de cooperación internacional para prevenir y resarcir las prácticas de comercio transfronterizo que resulten engañosas y dañen al consumidor. Las reuniones son de carácter semestral y anualmente se define una Presidencia de entre los países miembro, la cual no dispone de secretariado técnico propio de ICPEN, sino que se apoya en el personal y estructura de cada organización nacional anfitriona de las reuniones. Esto sin duda ha impedido que los trabajos de este importante foro tengan una sistematización mucho más permanente y actualizada y sobre todo identificar metas y evaluar su cumplimiento por parte de los Estados miembro. Sin duda alguna este espacio es de los que mayor potencial tiene.
c) Foro Iberoamericano de Agencias Gubernamentales de Protección al Consumidor (FIAGC). Se trata de un órgano multilateral de cooperación informal, especializado en el análisis y discusión de la política pública de protección al consumidor, integrado por agencias gubernamentales de Iberoamérica. Nace en 2002 en Santiago de Chile. Cuenta con 20 Estados miembro y cuatro observadores, entre ellos la UNCTAD, pero también de manera destacada Consumers International.
d) Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo (UNCTAD). La UNCTAD amerita una reflexión aparte, pues es un espacio estratégico para avanzar en la universalización de la protección de los derechos de los consumidores, y por que a ella le corresponde elaborar los proyectos de nuevas directrices que actualicen e incorporen los principales retos comerciales del presente y que nos permitan generar así una defensa sin fronteras. En los últimos meses se ha esforzado en promover una actualización a estas Directrices, que de concretarse, generarán un impulso a la cooperación internacional.
e) Otros espacios. La Unión Europea amerita una mención especial, pues si bien sus regulaciones vinculan sólo a sus Estados miembro, sirve de referencia para resaltar la gran relevancia de la cooperación internacional, sobre todo enfocada a la protección universal de los derechos de los consumidores. La Comisión Europea no tiene necesariamente facultades vinculatorias para hacer cumplir las medidas, pero sí para definir regulaciones y armonizar políticas, como queda debidamente establecido en diferentes artículos del Tratado de Lisboa (como son el 12, 114, 169, entre otros). Esta solidez normativa e institucional permite que la UE participe de manera más coordinada y homogénea en los demás foros internacionales, como son los casos de ICPEN y de la misma OCDE.
Finalmente, y de manera reciente, las negociaciones del Acuerdo Trans-Pacífico de Asociación Económica (TPP por sus siglas en inglés), abre también una oportunidad para avanzar con una agenda de promoción de los derechos de los consumidores.
La participación de México en estos foros internacionales.
México desde su entrada a la OCDE ha participado en el Comité de Políticas del Consumidor. Sus lineamientos y documentos de trabajo han inspirado diferentes medidas, por ejemplo en materia de economía en internet, que es uno de los temas más presentes en la agenda de dicho organismo[3]
En cuanto a ICPEN, México participa en diferentes campañas conjuntas de prevención de fraudes, pero sobre todo en la última Reunión Anual que tuvo lugar en octubre de 2012 en Gante, Bélgica, la Profeco participó en la reflexión sobre cómo este Foro puede definir una agenda clara que le permita tener un mayor impacto e interlocución con empresas globales.
Sin duda alguna, el FIAGC es uno de los Foros en los que México ha participado de manera más activa; fue de los países fundadores, e incluso coadyuvó en la redacción de sus Estatutos. En 2006 encabezó el Grupo de Trabajo en materia de Telecomunicaciones[4] y en 2008 presidió el Foro. Posteriormente, en 2009 dirigió los trabajos para emitir Lineamientos sobre Publicidad Engañosa.
Por último, en los últimos meses, México ha fortalecido su relación trilateral con sus contrapartes de los gobiernos de Estados Unidos de América y de Canadá. Lo anterior resultaba urgente, pues sin duda alguna el dinamismo del comercio internacional en América del Norte representa grandes retos para las autoridades, empresa y sociedad. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte no contempla definiciones específicas en torno a los derechos de los consumidores, por lo que resulta indispensable definir mecanismos ágiles y flexibles que permitieran impulsar la cooperación regional. De ahí que la Profeco en diciembre de 2011 haya convocado en la Ciudad de México al “Primer Diálogo de Alto Nivel”, en el que no sólo coincidieron autoridades, sino líderes y representantes de organizaciones ciudadanas y empresariales de Estados Unidos, México y Canadá. En este espacio los esfuerzos se orientaron a impulsar la corresponsabilidad del gobierno, la sociedad civil y el sector privado en el diseño e instrumentación de políticas públicas integrales en beneficio de los consumidores.
Asimismo, un tema prioritario consiste en establecer coordinación en materia de seguridad y prevención de riesgos en los hogares respecto al uso de productos de consumo. En este sentido, en Septiembre de 2011, se llevó a cabo la Primer Cumbre Norteamericana sobre Seguridad de Producto en Washington, en que Estados Unidos, México y Canadá firmaron una declaración conjunta en la que los países se comprometen a establecer mecanismos de cooperación e intercambio de información para la seguridad de los productos en la región. Finalmente, se acordó avanzar en la armonización de los requisitos de regulación y normalización como acciones conjuntas para proteger a los consumidores y mantener altos estándares en Norteamérica para aumentar la confianza de los consumidores y contar con una mayor eficiencia regulatoria.
Agenda y eficacia de la cooperación internacional
En materia de cooperación internacional para el desarrollo, existen grandes avances en la medición de resultados, como en las agendas de combate a la pobreza, medio ambiente, desastres naturales, entre otros. En cuanto al impulso de los derechos de los consumidores, el desarrollo de cooperación internacional puede ser de un alcance mayor de población objetivo, cuantificable en términos de bienestar social producido y de una inmediatez sin precedentes.
Como se observa, existen múltiples plataformas en las que se persiguen objetivos semejantes. El alcance de las resoluciones de cada foro son diferentes, no solo por la membresía de sus integrantes, sino también por la naturaleza de los mismos, pues resulta claro que algunos son sólo eminentemente informativos, mientras otros se acercan a tener fuerza obligatoria.
De ahí que la cooperación internacional se encuentra en un momento propicio para obtener resultados visibles a favor de los consumidores en todas partes del mundo. La pluralidad de espacios y foros, a partir de la diversidad de los retos económicos y sociales de sus integrantes, permitirá darle matices al modelo predominante de “consumidor” y consecuentemente lo hará más amplio, incluyente y global. El consumidor es al mercado, lo que el ciudadano a la democracia. Hemos visto cómo se han construido e instrumentado herramientas normativas, de seguimiento y evaluación de metas de países respecto de agendas democratizadoras y de fomento de los derechos civiles, económicos y sociales. Es el momento de avanzar rápida y eficazmente en la misma dirección en torno a los derechos del consumidor. Al final del día, en ambos casos estamos hablando de derechos ciudadanos. Estas medidas internacionales basadas en el adecuado disfrute de derechos básicos de los consumidores, sin duda redundará en relaciones de consumo más justas y equitativas, y contribuirá a la construcción de confianza.
Basta citar casos exitosos, como el impulso de una red de alertas de seguridad de productos global (como el proyecto 2012 de la OCDE) y el consecuente retiro inmediato de bienes, que pueden causar un daño o perjuicio a la salud de los consumidores, lo cual tiene un impacto rápido, directo y cuantificable. También la mejora continua de las normas internacionales de bienes y servicios, así como la difusión de estudios de calidad de productos que se venden en distintas regiones del mundo, contribuyen a construir una comunidad pro-consumidor de alcance global mejor informada y más segura.
Por eso resulta indispensable identificar aspectos de una agenda mínima, sobre la cual se identifiquen los actores y sus responsabilidades, y buscar convergencias entre los diferentes espacios. El primer paso sería definir el foro más adecuado, por su naturaleza, para tener un liderazgo clave en la materia. Por ejemplo, la UNCTAD es indiscutiblemente el espacio para relanzar la discusión sobre la ampliación de los derechos básicos de los consumidores, mientras que ICPEN debe consolidar sus esfuerzos en fortalecer el cumplimiento y eficacia de la ley, así como promover mejores prácticas. En cambio, la OCDE sin duda resulta el espacio clave para avanzar en el diseño de mejores políticas públicas y establecer mecanismos de evaluación y cumplimiento. Por su parte, el FIAGC tiene una gran oportunidad de avanzar en la discusión del disfrute de derechos básicos de acuerdo con la realidad socioeconómica de la región, impulsar una nueva visión de legalidad, combatir el comercio informal[5], así como establecer una agenda amplia de buenas prácticas con empresas transfronterizas, entre otros.
A partir de definir la idoneidad del foro y el alcance de su trabajo, el segundo paso consiste en identificar el tema específico que convendría desarrollar en el mismo. Como se observa, el FIAGC tiene importantes ventanas de oportunidad para impulsar de manera eficaz un conjunto de temas que tendrían gran visibilidad en sus Estados miembro. Por ejemplo, el tema de intereses económicos de los consumidores, mismo que está directamente vinculado con la capacidad de consumo de productos básicos, y que a su vez, se vincula con el ejercicio eficaz de derechos humanos, como lo veremos más adelante.
Tabla 1 Agenda de Cooperación Internacional[6]
| Temas de la agenda | OCDE | ICPEN | FIAGC | UNCTAD | UE |
| Seguridad de Producto | X | X | X | X | |
| Prácticas Comerciales/ Empresas Globales | X | X | O | X | |
| Intereses Económicos de los Consumidores | O | O | X | ||
| Publicidad Engañosa | X | X | X | X | |
| Mercados Regulados | X | O | X | ||
| Educación | X | X | X | X | X |
| Comercio Electrónico | X | X | O | X | |
| Compensación/Reparación de Daños | O | O | |||
| Protección de Datos/ Privacidad | X | X | O | X |
Derechos de carácter universal de los consumidores.
Recordemos que la ONU emitió sus Directrices en abril de 1985, las cuales son de carácter universal. Las autoridades y los consumidores deben internalizar estos principios básicos y así ampliar la protección y promoción de los derechos de los consumidores. Como ejemplo, cabe la pena recordar que en abril de 2012 un tribunal en México, con base en un amparo promovido directamente por la Profeco, reconoció por primera ocasión que los derechos básicos de los consumidores ameritan una tutela y protección especial al nivel de los derechos humanos. Dentro de la resolución del tribunal no solo se citan preceptos básicos de la Constitución o de la Ley, sino que justamente se fundamenta en las Directrices de la ONU.
Este antecedente fue posible gracias a la reciente reforma al artículo 1o de la Constitución mexicana, en la que se establece la obligación a todas las autoridades de proteger y promover los derechos humanos , así como de interpretar la norma siempre maximizando los derechos de la persona (principio Pro Persona). De esta manera, en México la protección de los derechos de los consumidores ya no sólo es una cuestión de legalidad, sino que se adquiere un nivel superior, que es el de los derechos humanos. Cabe señalar que México es de los pocos países en todos los foros internacionales antes mencionados, en los que se tiene este nivel de reconocimiento judicial.
Por estas razones es un imperativo que en los foros internacionales, y de manera específica en la UNCTAD, se avance en la construcción de nuevas directrices, que permitan al consumidor tener derechos básicos más robustos, y así permitir a la autoridad una mejor protección y avanzar en la judicialización de la misma. El pasado mes de noviembre en Lima, se llevó a cabo el II Foro Internacional sobre Protección al Consumidor, en donde uno de los temas que se encuentra discutiendo y promoviendo la UNCTAD es un nuevo marco normativo internacional que responda al dinamismo de la economía global.
De manera paralela a la concreción de este esfuerzo normativo, el FIAGC es un espacio en donde se debe configurar una visión integral y equilibrada, en la que el libre mercado tenga como centro de gravedad los derechos humanos y los derechos básicos de los consumidores. El propósito debe ser cómo defender el ejercicio eficaz de derechos humanos, como son el de alimentación o vivienda digna, a partir del derecho básico de la ONU a la promoción y protección de los intereses económicos de los consumidores. Lo anterior será de gran utilidad entre los países iberoamericanos para encontrar un criterio sólido que permita ampliar la protección a los derechos de grupos socioeconómicos vulnerables, que se encuentran con limitaciones de gasto y enfrentan grandes retos para adquirir productos básicos de consumo. Asimismo, en el futuro inmediato se necesitará mayor certidumbre de cómo proteger el consumo de recursos naturales escasos, como el agua[7].
Desde el punto de vista económico, los gobiernos deben promover incentivos y políticas públicas para fortalecer la producción y distribución de estos productos, propiciando así mejores precios para los consumidores. Desde el punto de vista jurídico, la cuestión relevante es cómo combatir prácticas abusivas en la comercialización de este tipo de productos dada la escasez de los mismos[8].
Propuestas para fortalecer la cooperación internacional
Instrumentos Normativos Internacionales Actualizados. Como se indicó, existe un esfuerzo de UNCTAD para modernizar las directrices. Esta medida daría pauta a un nuevo horizonte de cooperación. Por este motivo, urge la mayor atención pública sobre este proceso y conseguir se concrete en el corto plazo.
Visibilidad. Las agencias a nivel nacional enfrentan adversidades para comunicar y divulgar sus agendas. A mayor nivel, estos esfuerzos de cooperación internacional no permean en el consumidor directamente. Por tanto es prioritario generar mecanismos de comunicación, a través de los cuales las agendas de cada espacio sean transmitidas en lo local, y que permitan ser punta de lanza para las agencias en torno a la concreción de metas y compromisos.
Voluntad Política. Si se busca tener una base sólida de cooperación, se requiere la más firme y clara voluntad política de las partes. En cada espacio se deberá dejar claro el objetivo de sus reuniones, y señalar si se trata de análisis o de toma de decisiones. En este último caso es cuando los titulares de las agencias deben participar activamente, para resolver compromisos de alto nivel, sobre los cuales de manera periódica se pueda dar seguimiento y evaluación.
Gobernanza. La cooperación será más sólida en la medida que trascienda los esfuerzos intergubernamentales y que se establezcan mecanismos claros de interlocución con la sociedad y las empresas. La meta será ampliar la coalición de actores involucrados con esta agenda.
Mecanismos de Información, Seguimiento y Evaluación. En foros como FIAGC y ICPEN, donde insisto existe un gran potencial, se encuentran casos de imposibilidad de contar con una estructura mínima para sistematizar la información, darle seguimiento a los compromisos y evaluar los resultados. Más allá de los esfuerzos extraordinarios en los que incurre cada país anfitrión, al rotar las presidencias se pierde el hilo conductor y la continuidad. Esto es una gran debilidad institucional que enfrentan los espacios de cooperación.
Impulsar la visión Proconsumidor. El FIAGC es el espacio propicio para promover un cambio de paradigma, en el que la protección sea menos reactiva y coercitiva, y apostarle más a la prevención y en conseguir que el cumplimiento de la ley sea más generalizado, a través de impulsar nuevas medidas que incentiven mejores prácticas comerciales, a través de la corresponsabilidad y construcción de confianza.
Alianza para el Gobierno Abierto. Actualmente existen 52 países adheridos a este acuerdo, por lo que es una oportunidad estratégica para que la cooperación internacional impulse el movimiento proconsumidor a nivel global. Si las agencias nacionales y la sociedad civil impulsan estas iniciativas, serán los consumidores quienes se empoderen al contar con mayor información y se reduzcan las asimetrías de información en los mercados. Adicionalmente, el avanzar en la transparencia, permitirá construir indicadores globales, mediante los cuales se propicie una mejor rendición de cuentas, tanto pública, como comercial.
Retos de México. Sin duda alguna debe profundizar y fortalecer su participación en los diferentes espacios. En el caso del FIAGC debe promover la cooperación para mejorar la protección de los derechos de los consumidores de productos básicos, y buscar la correlación con la defensa de derechos humanos[9]. En cuanto a la OCDE, es necesario darle mayor visibilidad interna a su agenda, estudios e investigaciones, para que sean el fundamento de la toma de decisiones interna y avanzar en agendas de cambio de políticas públicas. En cuanto a ICPEN, representa la gran oportunidad para cerrar flancos a empresas globales que tienen prácticas comerciales abusivas transfronterizas, a través del intercambio de información y experiencias.
Conclusiones
A lo largo del artículo se analizó la dinámica y perspectiva de los espacios internacionales de cooperación y construcción de políticas públicas de protección y promoción de los derechos de los consumidores. El tema se ha desarrollado en espacios de interlocución entre agencias gubernamentales especializadas en el tema. Lo anterior ha dado lugar a diversos foros, que aunque coincidan en temas, tienen distintos objetivos, integrantes y niveles de instrumentación y seguimiento de acuerdos. Es importante que hacia el futuro se fortalezcan estas redes y conseguir resultados más directos a favor de los consumidores. En particular, se debe lograr mayor visibilidad de estos mecanismos y que los resultados tengan incidencia sobre la generación de políticas públicas a nivel local. Por lo anterior, estas redes gubernamentales están siendo un punto de interacción privilegiado para construir mecanismos de diálogo y trabajo con la sociedad civil y el sector privado
Desde una posición privilegiada como participante de las distintas redes gubernamentales, México debe proyectar un sólido liderazgo internacional en el futuro del tema; en particular, utilizando la universalización de los derechos de los consumidores como derechos humanos en la que es referente.
NOTAS
[1] Hay ejemplos muy destacados, como el de Estados Unidos de América, que desde principios del Siglo XX experimentó movimientos de consumidores, y donde tal vez uno de los momentos más significativos fue el discurso que dirigió el Presidente John F. Kennedy al Congreso. En él, se planteó la agenda sobre los derechos de los consumidores. Del otro lado del Atlántico, en diferentes países de la Unión Europea se experimentaron avances en el ámbito social con el impulso de organizaciones de consumidores en la segunda mitad del S. XX. Asimismo, en cuanto a las políticas comunitarias europeas, habrá que tener en mente que en el Tratado de Lisboa (1 de diciembre de 2009) ya se incluyeron diferentes aspectos sobre los derechos de los consumidores. Finalmente, desde los 60, en el ámbito de políticas públicas, la OCDE ha hecho esfuerzos importantes en la materia.
[2] Uno de los casos más emblemáticos es el de Consumers International, que desde hace más de 50 años desarrolla una federación global de organizaciones de consumidores y cuenta con una red en 115 países.
[3]Al respecto en septiembre pasado, la Profeco definió líneas de acción en la materia, para prevenir fraudes vía electrónica. Estas medidas fueron diseñadas e instrumentadas de manera conjunta con la industria, a través de la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI). Así se avanza localmente con compromisos internacionales mediante esquemas de corresponsabilidad.
[4] El resultado de este Grupo fueron dos documentos que contienen los acuerdos y compromisos alcanzados por los países sobre el tema: la Declaración de las Agencias Gubernamentales de Protección de los Consumidores sobre los Derechos Básicos de los Usuarios de Servicios de Telefonía y los Compromisos de las Agencias Gubernamentales de Protección al Consumidor, sobre los Derechos Básicos de los Usuarios de Servicios de Telefonía.
[5] El comercio informal es una de las principales fuentes de riesgos y abusos contra los consumidores en las economías en desarrollo en general, y en México en particular.
[6] La X en las casillas significa que dicho tema ya forma parte de la agenda de dicho foro, mientras que la O indica que tiene potencial para ser desarrollado en el mismo.
[8] Como ejemplo, entre junio y octubre de 2012, a raíz de la contingencia de gripe aviar H7N3, que afectó la distribución y venta del huevo y por el alto impacto en el precio del huevo, la Profeco emprendió sus acciones privilegiando el criterio constitucional de principio pro persona, tomando en cuenta que no solamente estaba en juego la legalidad en las relaciones de consumo, sino también derechos fundamentales como el derecho a la alimentación que ameritan una tutela especial
[9] Al cierre de la presente edición, México fue propuesto por Costa Rica en el seno del FIAGC para presidir dicho Foro para el período 2013-2014 y fue acordado por unanimidad. En dicha sesión se replanteó de forma y fondo el mecanismo de trabajo, al crear un Grupo Asesor, que acompañe a la Presidencia en su dirección, así como un Grupo Temático, que definirá la agenda concreta de largo plazo que se desarrollará. Lo anterior con el propósito de fortalecer la coordinación Iberoamericana en foros internacionales, sobre todo ante el inminente debate que impulsa la UNTAD para actualizar las directrices de la ONU. Asimismo, FIAGC trabajará en una reflexión profunda, para que en sus trabajos no sólo se avance con temas globales de vanguardia que se discuten en la OCDE y ICPEN, sino que se identificarán aquellos aspectos propios que deban enriquecer la discusión global sobre los derechos de los consumidores, y así ampliar los matices comentados, a la visión predominante.
Bernardo Altamirano Rodríguez es Procurador Federal del Consumidor de México. Maestro en Administración y Políticas Públicas por la London School of Economics and Political Science. Licenciado en Derecho por el ITAM con posgrado en Derecho Público por la Universidad de Paris. Fue Jefe de la Unidad de Enlace y Desarrollo Institucional de la Presidencia de la República. En el ámbito internacional fue diplomático acreditado a la representación de México ante la Unión Europea y el Reino de Bélgica así como representante de México ante el Comité de Políticas del Consumidor de la OCDE, el International Consumer Protection and Enforcement Network (ICPEN), así como el Foro Iberoamericano de Agencias Gubernamentales de Protección al Consumidor (FIAGC). Su Twitter @BerAltamirano
Ensayo publicado en noviembre 2012 en el Portal de la Revista Foreign Affairs Latinoamérica. Aquí el link directo: http://www.revistafal.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1402:cooperacion-internacional-derechos-consumidores&catid=183:portada&Itemid=490
Un importante paso en la construcción de confianza en el consumo de gasolina.
En una economía mixta como la mexicana, el Estado tiene un papel doble. Por un lado, debe garantizar la libre competencia y concurrencia en los mercados; mientras que en sectores prioritarios o estratégicos debe diseñar una regulación que garantice los derechos básicos de los consumidores y vigilar su cumplimiento, de esta manera el mercado tendrá la certeza jurídica necesaria y dará confianza a todos los actores. En la Segunda Semana de Políticas Proconsumidor se enfatizó que los instrumentos de regulación del Estado mexicano no sólo deben apuntar a fortalecer la inversión, desarrollo y crecimiento de la industria y comercio, sino que deben avanzar en cuatro aspectos clave: los derechos fundamentales de los consumidores, la transparencia, la competencia y libertad de elección. Solo cuando existen estas medidas integrales podemos afirmar que la regulación implica fortalecer a los mercados, y no exclusivamente a una de sus partes.
En el caso del mercado de la venta y despacho de combustible, estamos frente a uno de los mercados más emblemáticos que se encuentran regulados por el Estado mexicano, quien a su vez, por un lado tiene el monopolio de la explotación del petróleo y también permite la inversión privada en la distribución y venta de combustibles. Esta regulación tiene como resultado un esquema complejo de protección al consumidor, en que participan distintas instancias del Gobierno Federal, y en que la verificación administrativa que realiza la Profeco es sólo una parte del complejo entramado de los elementos que deben contribuir a generar confianza en el mercado.
Entendiendo así el modelo, nos queda claro que la verificación administrativa no es la única herramienta que genera confianza en este mercado, pero sí es la que es responsabilidad directa de la Profeco y es la forma mediante la cual nosotros contribuimos a construir confianza.
El objetivo primario de la verificación es asegurar que los agentes del mercado cumplan con la ley, las Normas Oficiales Mexicanas y los estándares de seguridad de producto en favor de los consumidores. Es claro que derivado de lo dispuesto en las Normas Oficiales Mexicanas, la Procuraduría está obligada a realizar la tarea de verificación y en pro de la defensa de los consumidores ha ejercido sus funciones. Aquí unos datos:
- Cada año, la Profeco verifica en promedio 9 de cada 10 estaciones de servicio en el país. Tan solo el año pasado se verificaron 8 mil 988 estaciones de las 9 mil 267 del padrón correspondiente a 2011. Además, al menos 4 mil estaciones fueron verificadas más de una ocasión, atendiendo las denuncias de los consumidores.
- Aquí quiero resaltar el trabajo casi censal de las verificaciones en el sector de gasolina. En ningún otro mercado la Profeco verifica prácticamente todos los establecimientos donde hay relaciones de consumo. Incluso hay múltiples medidas preventivas que también existen en este mercado, como es el trabajo de calibración y certificación previa que existe sobre todas las bombas despachadoras..
- De este trabajo permanente de la Profeco, se ha detectado que en promedio en 30 por ciento de las estaciones de servicio se inmoviliza al menos 1 instrumento del dispensario por alguno de los rubros de verificación que indica la Norma. Asimismo, desde enero del 2007 hasta el 1 de octubre de este año se han impuesto 182 millones 754 mil 718 pesos en multas por distintos incumplimientos a la Norma Oficial Mexicana.
Por otro lado, hay que reconocer que se siguen enfrentando obstáculos para realizar la verificación, como son las negativas de algunas estaciones de servicio a que la autoridad los verifique. Cada año se suman en promedio 570 negativas de verificación.
Con base en estos datos hay que reconocer que cualitativamente hablando el modelo de operación vigente hasta ayer estaba rebasado y tenía rendimientos marginales decrecientes. Es decir, aun cuando se verificara más no se observarían mejores resultados en cuanto al cumplimiento de la ley. Bajo esta modelo que ayer llegó a su fin, el trabajo de verificación ya no contribuye de manera positiva a la construcción de confianza, de ahí que resultaba fundamental transformar el modelo.
En este contexto, hay que reconocer el trabajo de la Secretaría de Economía en su conjunto, pero de manera especial a la Subsecretaria de Competitividad y al Comité de Normalización que encabeza la Dirección General de Normas, por esta sensibilidad de impulsar este proceso de transformación de normalización de una manera tan atinada y con mucha sensibilidad. Desde 2010, que se inició con este proceso normativo para la actualización de la Norma 005, y en 2011, cuando se propuso la creación de la 185, la Profeco, como representante de los consumidores en el Comité de Normalización, se posicionó contundentemente a favor de ambas.
Con su entrada en vigor se fortalece el trabajo de verificación que realiza la Profeco. Por ejemplo, la Norma 005 obliga la integración de aditamentos de confiabilidad, y dificulta la alteración de la arquitectura del dispensario. Asimismo, el dispensario contará con una bitácora de eventos, en el que se podrá revisar hasta 12 meses del historial del funcionamiento electrónico del dispensario.
De manera coloquial el modelo de verificación que ayer terminó se podría describir como una fotografía que toma la Profeco de las bombas en una estación en el momento exacto que llega a las mismas, mientras que ahora este dispositivo permitirá tener una película continua sobre cómo ha despachado la bomba en los últimos 12 meses y consecuentemente identificar la o las alteraciones.
En cuanto a la 185, permitirá una mayor certidumbre sobre el software instalado en los dispensarios.
Con la entrada en vigor de estas normas se observa un doble cambio fundamental en el factor de riesgo. Por un lado, se reduce el riesgo de los consumidores de recibir menos combustible por el que pagaron; mientras que por el otro, aumenta el riesgo al proveedor que busca alterar el despacho, pues ahora sí la autoridad tendrá elementos integrales para detectar y sancionar las violaciones.
Con estas normas se tendrán resultados más claros y transparentes en las acciones de verificación; asimismo, permitirá contar con información más confiable respecto del funcionamiento de los dispensarios, y por ello es necesario que ya no sólo la Profeco sino todas las autoridades involucradas en este mercado regulado hagan lo necesario para proteger al consumidor.
Para obtener más eficacia en el cumplimiento de las Normas, debemos de actuar todas las autoridades competentes en el mercado; una de ellas es Petróleos Mexicanos, quien con facultades en la Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional en el ramo del Petróleo, otorga a particulares la distribución de combustibles líquidos a través de estaciones de servicio franquiciadas por la paraestatal; además en el Contrato de Franquicias se establece como obligación de los dueños de las estaciones de servicio cumplir con lo dispuesto en las Normas Oficiales, y consecuentemente su incumplimiento es una causal de recisión del contrato y retiro de franquicia.
En este sentido, ayer se dio inicio a un nuevo esquema de información con Petróleos Mexicanos. De manera semestral, a partir de la entrada en vigor de estas Normas Oficiales, la Profeco entregará un reporte con las estaciones que incumplan la Norma o se niegan a las visitas de verificación, con el objeto de que Petróleos Mexicanos evalué el retiro de la franquicia. Toda esta información será publicada. Cabe recordar que las estaciones gozan de una franquicia proveniente de una empresa pública y por tanto deben ser ejemplares en el cumplimiento de la ley.
Ayer, para cerrar un ciclo de modelo de verificación, la Profeco envió un reporte a Petróleos Mexicanos de las estaciones de servicio que no han permitido realizar las verificaciones de la autoridad y las que recurrentemente han incumplido con la normatividad que les aplica, para que PEMEX considere el correspondiente retiro de la franquicia.
Estas Normas no son por sí mismas la solución al problema de confianza del mercado de gasolinas, que con razón ha preocupado por muchos años a los consumidores, pero sí son una gran oportunidad para propiciar un punto de inflexión y empezar a reconstruirla, mediante resultados, eficacia y seguridad jurídica. Ahora más que nunca es posible definir una clara frontera entre la legalidad y la ilegalidad.
Las herramientas tecnológicas que la Norma plantea y la coordinación entre Profeco y PEMEX serán clave para cerrar la puerta a aquellos que estén fuera de la ley. Por eso ahora el reto es profundizar la transparencia y rendición de cuentas de todos los actores; Profeco por delante, pero también PEMEX y todos los proveedores.
Como lo mencioné anteriormente, las verificaciones de la Profeco son casi censales. El objeto de una verificación es identificar el cumplimiento de la Ley, y en caso contrario sancionarlo. Un mercado no puede corregirse exclusivamente mediante estas verificaciones. Debe contar con estímulos e incentivos que generen mayor competencia y transparencia. La eficacia en la protección de los derechos de los consumidores es directamente proporcional al grado de avance en la competencia de los mercados. En sentido inverso, a menor competencia, mayor vulnerabilidad, lo que obliga a mayor cantidad de verificaciones y sanciones de la Profeco.
Por eso resulta indispensable que en esta oportunidad, Pemex participe de manera directa en impulsar incentivos dentro del diseño, otorgamiento y evaluación de las franquicias, que propicien mejores prácticas comerciales, a través de mayor competencia, transparencia y rendición de cuentas. No me queda la menor duda que Pemex puede velar simultáneamente por la seguridad jurídica de los franquiciatarios y por los derechos de los consumidores.
Ampliar tu libertad de elegir
“Nada hay más fuerte que el hábito”
Ovidio
AMPLIAR TU LIBERTAD DE ELEGIR.
Que no quede la menor duda, en la #Profeco estamos concentrados en que la Ley Federal de Protección al Consumidor se aplique para prevenir y sancionar prácticas comerciales abusivas que afecten los derechos de los consumidores. De ahí que llevamos más de 10,000 visitas de verificación y vigilancia en el país, así como requerimientos a los productores primarios de huevo en todo el país. De todo este trabajo, hemos iniciado procedimientos por presuntas infracciones a la ley a 1,300 establecimientos. La ley se aplicará ejemplarmente.
Pero la #Profeco también tiene otro brazo de acción. Desde que se fusionó con el Instituto Nacional del Consumidor, asumió la responsabilidad de generar contenidos de información y divulgación que permitan a los consumidores tomar las mejores decisiones al realizar sus compras de acuerdo con sus preferencias y capacidad de gasto. De esta manera se cuenta con el instrumento de divulgación por excelencia, que es #LaRevistaDelConsumidor, la cual desde hace 35 años presenta a las familias mexicanas #EstudiosDeCalidad en los que compara precio, calidad y cumplimiento de las normas por parte de los productos que están en el mercado mexicano. La #Profeco nunca ha dicho qué producto comprar, sino que te ofrece información para que tu elijas. Indiscutiblemente, la educación y la divulgación han contribuido al fortalecer a los consumidores.
Adicional a la Revista, la #Profeco ha también desarrollado instrumentos de información que le permiten a los consumidores tomar mejores decisiones: #QuiénEsQuiénEnLosPrecios, #BrújulaDeCompra, #PlatilloSabio, etc. El paso natural de la #Profeco consiste en ampliar su capacidad de informar a la ciudadanía sobre cómo ante los retos económicos nacionales e internacionales que inciden en el abasto y precio de productos básicos, el consumidor cuide su bolsillo, sin perjudicar su dieta y nutrición diaria de su familia.
Hoy enfrentamos un problema serio en el mercado del huevo derivado de un factor externo, como lo es la gripe aviar, que contrajo la oferta. En próximos años y décadas, la sociedad enfrentará otras adversidades y por eso el papel de una agencia moderna de protección al consumidor, en cuanto a sus funciones educativas, consiste en ofrecer información útil y actualizada a los consumidores, quienes cada vez serán más exigentes y determinantes en el comportamiento de los mercados.
Recordemos que antes de 1985 el término “protección civil” no era parte del vocabulario cotidiano de la sociedad mexicana. Como consecuencia del terremoto, se consolidó toda una cultura de protección y hoy es parte de nuestra vida diaria. Es interesante ver cómo la sociedad está lista para reaccionar ante los sismos, lo cual quedó evidenciado en la reciente racha de temblores de marzo pasado. La sociedad organizada reacciona mejor y se protege. En cuanto a los mercados y economía, con información, los consumidores organizados e informados también nos protegeremos.
Por estas razones es que ahora empezamos una nueva etapa de información para los consumidores. La #Profeco, no puede decirte qué consumir o no, pero sí darte opciones para que tengas un panorama más amplio y así que ejerzas tu libertad de elegir. El espacio que inauguramos se denomina #TuEligesBienComer, que consiste en presentar, por un lado, en coordinación con la #SAGARPA, un listado de los productos de temporada, que tienen los mejores precios y calidad. Por otro lado, en coordinación con la #SecretaríaDeSalud, propondremos alternativas de menú, en los que encontrarás las mejores combinaciones de precio y calidad nutrimental, que te permitirán cuidar tu bolsillo y la dieta equilibrada tu familia.
La teoría microeconómica indica que los individuos al haber cambios en precios sustituyen ciertos bienes por otros tal que no tengan una pérdida de bienestar. Sin embargo, como ya lo ha señalado la FAO, las familias de menos recursos, al utilizar mayor porcentaje de su ingreso en alimentos, son las más afectadas ante su alza de precios. Desde Profeco, con base en el estudio de la Encuesta Nacional de Ingreso Gasto de lo Hogares 2010, buscamos que esta información llegue a los hogares que se encuentran en los deciles económicos 3, 5 y 7, cuyos ingresos mensuales son entre 5 mil y 12 mil pesos aproximadamente. En estos niveles de ingreso se encuentra más acentuado el impacto en las alzas de precios del huevo y es donde las familias pueden enfrentar dificultades de sustitución derivados de falta de información sobre otro tipo de bienes.
Del estudio de la Encuesta Nacional de Ingreso Gasto de Hogares Mexicanos 2010, se observa cómo la crisis financiera internacional de 2008-2010, en México impactó de manera más importante al 10% de los hogares con mayores ingresos (tuvieron una caída del 17.8% con respecto a la ENIGH 2008), sin embargo afectó de manera importante a las familias ubicadas en los deciles medios (reducción de ingresos de entre 7% y 9% por decil). De ahí que cambios en precios en productos básicos encuentran mayor impacto en estos niveles. Por eso es que deben contar con alternativas.
La campaña #TuEligesBienComer tiene por un lado su micrositio, en donde estará toda la información para consulta pública. Pero adicionalmente la #Profeco la repartirá de mano en mano con el apoyo de sus 54 delegaciones, más de 2,800 grupos de consumidores distribuidos en todo el país, en guarderías del IMSS e ISSSTE, en las lecherías Liconsa y tiendas Diconsa, así como mediante los equipos de Oportunidades. Por eso pedimos tu solidaridad, para que nos ayudes a ampliar la difusión de esta campaña, y que esta información le llegue a quien más lo necesita. Para esto, tenemos formatos de impresión muy fáciles.
En el caso de huevo, no sólo hay que reconocer su gran valor nutrimental, sino que además es un producto habitual para millones de hogares mexicanos, que dependiendo de sus ingresos, hacen que cambie la modalidad de su consumo. Por eso, si aceptamos la frase de Ovidio, en este caso el problema de sustituir al huevo es doble: la relación precio/valor nutrimental y por el otro los hábitos alimenticios.
De esta manera, la importancia de #TuEligesBienComer también es doble: por un lado demostrar que sí existen sustitutos y alternativas para los productos básicos, que te permiten mantener en equilibrio tu economía y dieta. Por el otro, es un banderazo de salida para convocar a la sociedad a romper paradigmas de hábitos de consumo y buscar ser más flexibles ante cambios externos, como son los precios y oferta de bienes. En la medida que los consumidores nos organicemos mejor para reaccionar ante estas alzas, contribuiremos a que los mercados encuentren más fácil su equilibrio. Los consumidores debemos estar informados y preparados para cualquier reto.
Este planteamiento también se motiva en ejemplos históricos de otras latitudes donde han tenido que sustituir productos básicos, ya sea desde el siglo XVIII en Boston con el caso del té, justo antes de la independencia de EUA, o recientemente en el caso de España, en 2008, con los aumentos al precio del trigo. En ambos casos, la sociedad reaccionó y buscó sustitutos, lo que contribuyó a equilibrar los mercados, y hacer valer el poder del consumidor.
Para terminar, les recomiendo la lectura del análisis de Irvin Rojas en Nexos sobre el tema.
¡Habemus NOM 184!
Gran logro la concreción de la NOM 184. Será sin duda un parteaguas en la defensa y promoción de los derechos de los consumidores de telecomunicaciones. Hoy fue discutida en el Comité de Normalización de la Secretaría de Economía y aprobada por unanimidad. Sí, oyeron bien, por unanimidad. Y aunque falta publicarla en el Diario Oficial de la Federación, es importante reconocer a todos los participantes.
Para hacerla realidad se sumaron múltiples talentos y voluntades.
Primero que nada los consumidores. Como les he comentado, de una manera inédita en el proceso regulatorio de una NOM, participaron más de 20mil consumidores interesados en mejorar estos servicios. Esto, tanto a través de los foros regionales que se celebraron, por escrito, o incluso por redes sociales e internet. De manera específica, más de 14 mil consumidores se adhirieron a la NOM 184. Esto comprueba el enorme valor social de este avance y confirma que los consumidores pueden participar directamente en la mejora de su entorno. ¡Felicidades consumidor@s!
En segundo lugar, la ciudadanía organizada. Reconozco de manera muy especial el empuje cívico y muy especializado de Observatel, de su Presidenta Irene Levy y de Michel, quienes fueron claves para sensibilizar a los consumidores de manera clara y amigable, cuáles son los principales problemas que enfrentamos en el consumo diario de telecomunicaciones y promover una visión moderna de los derechos de los consumidores. También se estableció coordinación con el Consejo Consultivo del Consumo de la PROFECO y el Consejo Consultivo de la COFETEL. Aquí también quiero reconocer a todos los líderes de organizaciones, académicos y gente interesada, que escribieron artículos sobre esta NOM, y que contribuyeron a construir opinión pública sobre este relevante tema (los links los pueden revisar en mi post anterior).
En tercer lugar el trabajo coordinado del sector público. COFETEL, a través de su Presidente Mony De Swaan y de Félix Martínez, ejercieron el liderazgo natural que tienen como agencia reguladora, siempre con el compromiso de promover derechos de los consumidores cuidando los equilibrios industriales y comerciales. COFECO, a través de Ángel López Hoher, fue determinante para garantizar equilibrios en la competencia del sector. La Subsecretaría de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía, Lorenza Martínez, y su equipo, también permitieron entender y asimilar las legítimas inquietudes de la industria. De la misma Secretaría, el liderazgo y visión del Subsecretario de Competitividad, José Antonio Torre permitieron llegar a buen puerto.
En cuarto lugar el trabajo regulatorio, que inició desde el año pasado con la COFEMER, bajo la dirección de Alfonso Carballo. En cuanto a la discusión de hoy en el Comité de Normalización, la conducción en todas sus complejas etapas a cargo de Cristian Turégano amerita un reconocimiento especial, pues articular y conciliar posiciones e intereses encontrados implica sensibilidad y compenetración con los temas tan álgidos que se discuten.
Por último a todo el equipo PROFECO. A la Subprocuraduría de Servicios, que en primera instancia Ricardo Rodríguez impulsó esta línea de trabajo y que hoy toca concluir a Aarón Jiménez, con Carlos Meneses y Karime Bujaidar. Este reconocimiento también lo merece la Coordinación de Educación y Divulgación, quien tuvo la difícil tarea de organizar los foros regionales y la consulta, a través de Gerardo Rodríguez, Alejandro Navarrete y Gonzalo García. Por supuesto a l@s delegad@s Profeco mi mayor felicitación y a todo al equipo de comunicación con José Jarero al frente.
Son muchas personas las involucradas y serán millones los beneficiados por esta nueva regulación. Muchas gracias a todos y felicidades a todos de nueva cuenta.
NOM 184: tema de todos.
Hoy a las 14:00 hrs., en el Comité de Normalización de la Secretaría de Economía, se discutirá la NOM 184, la cual, de aprobarse, representará un avance sin precedentes en el fortalecimiento de los derechos de los consumidores de telecomunicaciones.
Es muy importante que la sociedad en general, y los consumidores en especial, estemos atentos de este tema, pues los usuarios de telecomunicaciones aumentamos día a día, y por tanto, es indispensable contar con relaciones contractuales más equitativas frente a los operadores, en donde nuestros derechos sean el punto de partida a partir del cual exijamos mejor servicio y calidad.
Ya lo he señalado, el crecimiento del sector de telecomunicaciones ha sido muy importante en los últimos años en nuestro país, y todos debemos congratularnos por esto, pues implica generación de empleos, conectividad, inversión, desarrollo tecnológico, innovación, etc. Pero también es justo reconocer que es inaplazable la discusión de esta NOM 184, pues implica equilibrar este crecimiento con una esfera sólida de derechos de los consumidores.
Esta NOM 184 también implica garantizar el derecho a la información de los consumidores, pues nos permitirá transparentar los contratos, para que como consumidores tengamos mejores elementos para la toma de decisiones, así como para comparar el servicio que mejor nos convenga de acuerdo con nuestras necesidades de comunicación y capacidad de gasto.
Por eso, en la Profeco hicimos una consulta a nivel nacional, en la que de manera inédita más de 14 mil consumidores se sumaron a esta NOM. No cabe duda, los derechos de los consumidores son un asunto de interés general, y en el caso de los de telecomunicaciones, un reclamo social para avanzar en su consolidación.
¡Vamos por la NOM 184!
Para que tengan mayores detalles sobre este tema, les comparto algunos artículos e información que encontré. Espero les sean de utilidad.
Les informaré en breve cómo concluye la discusión del Comité de Normalización.
Los que han escrito sobre el tema de las telecomunicaciones son:
Verónica Baz. CIDAC. 25 de mayo.
Telecom y Consumidor.
http://www.cidac.org/esp/cont/articulos/Telecom_y_Consumidor.php
Bernardo Altamirano. EL Universal. Opinión. 29 de mayo.
Los retos en el ejercicio de los derechos de los consumidores de telecomunicaciones.
http://www.eluniversalmas.com.mx/editoriales/2012/03/57764.php
Carlos Martínez Velázquez. Animal Político. Columna invitada. 30 de mayo.
Consumidores de México ¡uníos!
http://www.animalpolitico.com/blogueros-blog-invitado/2012/05/30/consumidores-de-mexico-unios/
Katya Albiter.Vivir México. Columna . 30 de mayo.
¿Cansado de abusos en telecomunicaciones? Ayuda a ponerles un alto, participa en la NOM
Carla Martínez. Reforma. Economía. 4 de Junio.
Irene Levy. El Universal. Opinion. Editoriales. 22 de diciembre 2010.
Dominó y telecomunicaciones.
http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/51061.html
Irene Levy. El Universal. Opinion. Editoriales. 26 de marzo 2012.
Candidatos y su miedo a las telecomunicaciones.
http://www.eluniversalmas.com.mx/columnas/2012/03/95048.php
Giovanna Salazar de Al Consumidor en change.org/en/peticiones.
Basta a los abusos en las práctivas y contratos de telecomunicaciones.
Fernado García Sais. Noroeste.com. Opinión. 19 de mayo
Acciones Colectivas. Competencia y consumo en telecomunicaciones.
http://www.noroeste.com.mx/opinion.php?tipo=1&id=33659
También les dejo el link de la Consulta de la NOM 184 que realizó la Profeco y que aparece en el Portal del Consumidor: www.consumidor.gob.mx
México regresa al top ten de turismo
Curiosamente, para quienes dicen que estamos detenidos, el crecimiento del sector turístico ha sido muy destacado en los últimos años. No se pierdan esta nota.
Dayna Meré. Reforma. Economía. 25 de mayo 2012
Regresan a México al top ten de turismo.

